
La forma correcta es llámame, sin -s. Esta grafía corresponde al verbo llamar conjugado en la 2ª persona del singular del imperativo presente. El error « llámame » figura entre los errores más frecuentes en español escrito, incluso en contextos profesionales como correos electrónicos o mensajes de texto.
El mecanismo del imperativo que suprime el -s
El imperativo presente es un modo sin sujeto expresado. En el presente de indicativo, se escribe « tú llamas » con una -s final. Al pasar al imperativo, esta -s desaparece para los verbos del 1er grupo.
La confusión nace de un reflejo lógico: dado que el imperativo en 2ª persona se dirige a « tú », se reproduce la terminación del indicativo. Esta lógica es falsa para los verbos en -ar.
- Indicativo presente: tú llamas, tú comes, tú hablas (con -s)
- Imperativo presente: llama, come, habla (sin -s)
- Excepción: la -s reaparece delante de « en » y « ahí » por razones fonéticas, como en « cómelo » o « ve ahí »
Para recordar la regla para escribir llámame, basta con verificar el grupo del verbo. Llamar pertenece al 1er grupo: no hay -s en el imperativo.
Duplicación de la « l » en el verbo llamar: cuándo y por qué
El infinitivo se escribe « llamar » con una sola « l ». La conjugación duplica esta « l » cada vez que la sílaba que sigue es muda. Esta duplicación traduce un cambio de pronunciación: la « a » delante de la consonante duplicada se pronuncia como una « á » abierta.
Compare las formas conjugadas:
- Yo llamo, tú llamas, él llama, ellos llaman – dos « l » porque la terminación es muda
- Nosotros llamamos, ustedes llaman – una sola « l » porque la terminación se pronuncia
- Yo llamaba, nosotros llamábamos – una sola « l » en el imperfecto, la terminación siendo sonora
La duplicación de la « l » depende únicamente de la pronunciación de la sílaba final. Este principio también funciona en el futuro simple (yo llamaré, con dos « l ») y en el subjuntivo presente (que yo llame, con dos « l »).

En el imperativo, « llama » lleva bien dos « l » ya que la terminación -a es muda. La regla de duplicación y la regla de la ausencia de -s se combinan en « llámame ».
El guion con los pronombres personales en el imperativo
El imperativo impone un guion entre el verbo y el pronombre complemento que lo sigue. Se escribe « llámame », « dile », « míralos ». Sin guion, la grafía es incorrecta.
Este guion no es decorativo. Señala que el pronombre está ligado al verbo en una construcción donde el sujeto ha desaparecido. En la forma negativa, el pronombre vuelve delante del verbo y el guion desaparece: « no me llames ».
La trampa común es olvidar este guion en los mensajes rápidos. « Llámame » sin guion constituye un error ortográfico, aunque a menudo pasa desapercibido en el habla.
Caso particular con « en » y « ahí »
Cuando el pronombre « en » o « ahí » sigue un imperativo de verbo del 1er grupo, la -s reaparece para facilitar la conexión oral. Se escribe « piénsalo » y no « piensa-lo », « háblalo » y no « habla-lo ». Esta excepción no concierne a « llámame » ya que « me » no es ni « en » ni « ahí ».
Llamar conjugado en otros tiempos: las formas que plantean problemas
La dificultad del verbo llamar no se limita al imperativo. Varios tiempos generan dudas sobre el número de « l ».
En el futuro simple, la duplicación es sistemática: yo llamaré, tú llamarás, nosotros llamaremos. La sílaba final del radical es muda en todas las personas, por lo tanto, la « l » se duplica en todas partes.
En el presente del subjuntivo, el esquema sigue el del indicativo presente: que yo llame, que tú llames, que él llame, que ellos llamen (dos « l »), pero que nosotros llamemos, que ustedes llamen (una sola « l »).
En el imperfecto del indicativo, una sola « l » es suficiente para todas las personas: yo llamaba, tú llamabas, nosotros llamábamos. La terminación sonora impide la duplicación.
El condicional presente, construido sobre el radical del futuro, conserva lógicamente las dos « l »: yo llamaría, tú llamarías, él llamaría.
El nombre « llamada » y la confusión con el verbo
El sustantivo « llamada » se escribe con una sola « l » y sin -a final. No confundir el nombre « una llamada » y la forma conjugada « él llama ». La frase « haz una llamada » utiliza el nombre, mientras que « llámalo » utiliza el verbo en imperativo.

Errores frecuentes con llámame en los escritos comunes
Las plataformas de corrección lingüística señalan que el error « llámame » vuelve regularmente en correos electrónicos profesionales y mensajes instantáneos. Tres errores suelen acumularse en la misma frase:
- Adición de una -s por analogía con el indicativo (« llámame »)
- Omisión del guion (« llámame »)
- Duda sobre el número de « l » (« llámame » o « llamllame »)
Los programas escolares en español, especialmente en los ciclos 3 y 4, apuntan explícitamente a la conjugación del imperativo presente en los ejercicios y evaluaciones. Las instrucciones del tipo « escríbeme », « respóndeme », « llámame » sirven de soportes de entrenamiento recurrentes.
La grafía correcta se reduce a tres verificaciones rápidas: verbo del 1er grupo, por lo tanto, sin -s; sílaba final muda, por lo tanto, dos « l »; pronombre después del verbo, por lo tanto, guion. Estos tres puntos juntos dan llámame, la única forma admitida en español.